Nostalgia

Me sumergí en el azul de tu estancia

para descubrir de tu sonrisa el color

y navegar por las entrañas de tu mundo;

no es efímero tu reto cuando me hablas del ayer

ni baladí tu intento cuando pensaste que,

desde tu regazo, a la eternidad podría  acceder.

No soy tuyo nostalgia y en la orilla y presto,

con mi cuerpo, con mi vida, accediste en yacer.

Inocencia perdida

Renegué de mi inocencia cuando, con un simple suspiro, allanaste mi camino hacia el infinito. Aceleraste mis pasos; fui preso de mi pasión  y tus palabras calcinaron mis sentidos  que, así, con un simple suspiro, castigaron mi presencia  y desde ese momento una solitaria moneda, un simple céntimo, es suficiente para que todos, excepto lo que de mí queda, disfruten de  tus caricias.

Un grito en el camino

No es el camino aquel que dicta nuestros pasos;

es el miedo a caminar sin encontrar.

No es el silencio quien arrebata las palabras;

es la incerteza por no encontrar quien oiga en paz.

No es el grito aquel que induce al desvarío;

es la agonía de aquel que grita ¡¡¡ basta ya!!!.