Tiempo de silencio

 

img_4129-copia-copia-copiaAsí,

mi voz,

enmudece ante la desidia establecida,

por doquier,

en el mundo.

Siente el deseo de perpetuar su sonido,

en el olvido.

En mi pecho un grito y ante el dolor,

entre sus estancias,

parpadea la tristeza deseosa por escapar,

al sonido de su lamento y perpetuar,

tan solo por una vez,

la vergüenza que empaña sus lágrimas.

Es tiempo de silencio,

aunque,

tal vez,

existen infinitas razones para gritar.

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