Perseguir un sueño

“Perseguir un sueño es, volar  contra el viento y aplicar el color de tu vida a las nubes.

Perseguir un sueño es, pisar sobre un camino sin salida y abrirlo hasta el infinito.

Perseguir un sueño es, cerrar los ojos y encontrar en tu corazón la pasión que enaltece los sentidos.”

«Amar,creer,crear: la pasión por ser» 100 grados Fancine

cada maestrillo barrachina sanchis

Published on febrero 18th, 2014 | by 100grados

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“Amar, creer, crear: la pasión por ser” de Barrachina Sanchis

numero 6 barrachina sanchisEl blanco del papel encandila cada rincón de mi mente y protagoniza la escena. Paseo mi mirada por el espacio vacío, intentando visualizar la imagen que en breve, es mi deseo, tome cuerpo y sea protagonista de una más de las historias que, a diario, gravitan por mi mente. Pero nunca es una más. Cada una de ellas es una secuencia de aquello que me rodea, y que deseo que penetre en lo más profundo de mi ser y me acompañe por toda la eternidad. Una imagen más, pero única e imperecedera, del libro que ilustra mi vida.

“Intenta visualizar cada rincón de la estancia a la que te enfrentas, con respeto: infinito respeto. Nunca caigas en el desánimo. Deja los miedos al fracaso en el lugar que le corresponde: lejos de tu mente, tu cuerpo; en la nada; allí las ánimas gimen eternamente por aquello que nunca pudo ocurrir. Inicia la simbiosis entre mente, mano, materia y soporte. Acaricia con tus manos el blanco inmaculado, como si fuera la llave que te abrirá la puerta del refugio en que tu huella quedará grabada para siempre y formará parte de lo eterno. Desplaza con suavidad el lápiz sobre el papel y distribuye las formas sobre el espacio cerrado en forma de cajas geométricas que, al abrirlas, convertirán la esencia de lo simple en el deseo que satisfaga tu ego: nunca dejes de pregonarlo. El hecho quedará grabado a fuego sobre su piel inmaculada. Acaricia cada una de esas formas con infinito cariño y ofrece a cada línea que lo bordea, la autonomía necesaria para que esparza su simiente sobre el lugar que circunda y le dé el valor necesario que le ayude a ser un ente más, que reconforte tu espíritu creador. Sin prisa pero sin pausa, observa como la imagen instalada en tu mente se transforma, como por arte de magia, en aquello que tu deseas transmitir y, aquello que en principio parecía imposible, adquiere la dimensión necesaria que la convierte en el objeto de tu deseo: parte de ti; esencia de tu espíritu.Para finalizar nunca te olvides, querido-a y dilecto-a alumno-a, y desde el primer momento, del ingrediente fundamental que te llevará a la consecución de la obra ansiada: la pasión. Esta encenderá la llama que te eleve a lo sublime y te ayudará a encontrarte más cerca de Él y… a ti mismo. El acto de crear se dio: compártelo.”

A mis alumnos-as de 2º de Bachillerato Artístico del IES Camp de Turia, curso 2013-2014.

José Vicente Barrachina Sanchis – EL COLOR DE LA LUZ

Texto colaboración para el lanzamiento del número 6 de 100grados: “Cada maestrillo tiene su librillo”. Si quieres ver más artículos visita su facebook.

 

¿….y….?

¿…y….?

Cuanta luz veo en tus ojos

cuando accedo a tu estancia

en la que mi deseo se invierte

dejando desnudas mis razones.

Cuanto color existe en tu vida

cuando  por medio del fracaso

finges gozar del silencio

y a continuación feneces.

Cuanto dolor arrebatado

por el recuerdo de las derrotas

que en tu vida sufriste.

Todo es fingido:

incluso tu vida

y mis razones.

En verdad, una gran mentira.

 

Pobre infeliz. Toda tu vida empeñada en que la verdad brillara alrededor de tu imagen, limpia, serena, para llegar a convertirte en un simple mueble arrinconada en un viejo desván  que, como tú, fue diseñado por el hombre a su imagen y semejanza, para enmascarar toda la mierda acumulada a lo largo de los siglos. Sucumbiste a la soberbia y perdiste tu dignidad. Te plegaste a los designios de  unos cuantos depredadores de la bondad humana y perdiste tu balanza. Dejaste que lavaran tu cuerpo con el color del dinero y perdiste tu ropaje. ¿Que más te queda? Ya solo la venda vieja amiga. Una venda que temes te sea arrebatada, porque la mugre cubre tu rostro y la vergüenza anula tu existencia. ¡Qué gran verdad!¡Qué gran mentira amiga Justicia!.

 

 

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El Sol y la Luna

Anclada en una noche de verano, la luna contempló el cielo infinito y trató de comprender el porqué de su desencuentro con el Sol. Rememoró la única vez que se acercó calladamente hasta él y depositando un cariñoso beso en su mejilla, le comentó que deseaba demostrarle lo muy feliz que la hacía el hecho de verse iluminada por él. “Me gustó tu beso amiga Luna; pero cuídate cuando te acerques silenciosamente a mí. Al igual que ilumino tu rostro en una cálida noche de estío, puedo abrasar tu semblante y convertir tu pálida y deliciosa mirada en un volcán incandescente donde las almas que elogiaron tu luz, sufrirán eternamente la imprudencia de un deseo satisfecho”.

El gozo y la sombra

No puedo olvidar el  instante

en que me dijiste: mi paz te doy.

Inundaste de gozo mi alma

y así pude acercarme a ti.

Seguí  tu andar por el mundo

y de tus manos, tu sangre bebí.

¿Porque me dejaste

perdido en mi sombra

sin probar el pan,

que en tu cuerpo yo vi.

Amanecer feliz

Desperté una mañana

y sentí el dulce aliento de la victoria;

atrás quedo el sacrificio eterno de las cosas

que pierden  su valor cuando, después de compartirlas,

accedemos al estado febril de un sueño traidor.

Despertar es un hecho irreparable

que invade la paz del soñador;

soñar es una ilusión pasajera,

hermosa, rica en nutrientes,

que alimentan mi corazón dormido

y amanezco feliz cual soy.

Inocencia

Me encuentro al pairo de tu voz cuando murmura mil y una promesas. Tal vez sea mi ansia, tal vez mi inocencia; pero deduzco por tu mirada que, aquello que prometiste, quedó al margen de nuestros deseos y que el gesto evocador, fue el puñal que frustró nuestras ilusiones.

Nostalgia

Me sumergí en el azul de tu estancia

para descubrir de tu sonrisa el color

y navegar por las entrañas de tu mundo;

no es efímero tu reto cuando me hablas del ayer

ni baladí tu intento cuando pensaste que,

desde tu regazo, a la eternidad podría  acceder.

No soy tuyo nostalgia y en la orilla y presto,

con mi cuerpo, con mi vida, accediste en yacer.

Color y vida

Color y vida

Intento desvelar el misterio. Pocas veces siento al contemplar una de mis obras la inquietud, la desconfianza, el desasosiego  que estos días siento. Trato de cerrar el episodio. Intento adivinar cada uno de los secretos que envuelven el mensaje pero, cada vez que me siento a visualizarla me estrello contra un muro invisible que me impide penetrar en el interior del lienzo. Ramaje, hojas, piedras, hierbas, agua, luz…. Cada uno de los detalles que la conforman, parecen adquirir vida propia y ejercen su tiranía visual particular y me zarandean cual monigote inerte. Con sus destellos, luchan con escarnio entre ellos para atraer  mi mirada y ser merecedores de mi aprobación. En vano pretenden ignorar que  debo contemplarlos en su conjunto; ignoran que la obra de arte es un espacio cuajado de signos, símbolos, colores con sus correspondientes matices…; es un todo universal y como tal debe ser admirado. Así, cuando me encuentro cerca de él, no existe para mí un momento de respiro e insistentemente me castiga hasta que mis ojos, cansados de contemplar su estado, se retiran enrojecidos por el esfuerzo y mi mente deambula enloquecida entre infinidad de recuerdos.

Un nuevo día. Mis manos trabajan sin descanso y los pinceles son la prolongación de mis manos. Surgen los matices como manantial de agua cristalina del interior de mi alma y manos, mente y alma, se funden en una simbiosis excelsa. La obra, muy poco a poco, deja de lado su tiranía y se me ofrece como sacrificio a mi tenacidad y perseverancia. Me siento frente a él ya más relajado y me embeleso en su contemplación: la composición es sublime y me recreo en los espacios que miméticamente, ahora sí, delimitan sus infinitos átomos y mi mirada devora sin descanso cada uno  de los recovecos que conforman el lienzo hecho paisaje. Pero, algo ocurre. Deambulo con la mirada; me hundo en cada rincón del lienzo con el deseo de comprender la sutileza de los matices que la componen hasta que incapaz, desisto.

Viajo atrás en el tiempo cuando mi mente visualizaba cada uno de los aspectos pictóricos que deseaba plasmar y mis manos, eran incapaces de transmitir al soporte la energía necesaria para que tal hecho llegara a producirse; frustración seria la palabra que definiría con crudeza cada uno de los intentos en que mis manos y mente intentaban transmitir mis percepciones sensoriales al blanco del lienzo. Arboles sin vida; espacios verdes, azules, marrones, ocres….; aguas sin la suficiente energía y transparencia que te invitara a sumergirte en ella…..; cielos excelsos sin la profundidad y riqueza cromática necesaria que nos invitaran a perdernos en el infinito. Día tras día una idea quedó grabada en mi mente y a lo largo de los años, cumpliría sin proponérmelo: pintaría la naturaleza; sería un pintor de la naturaleza

“El arte consiste ante todo, en tomar a la naturaleza como modelo, eligiendo sus más delicados aspectos…” (Ingres).

Consciente o inconscientemente, estas palabras,  quedaron grabadas en mi mente y mi visión de todo aquello que me rodeaba cambió radicalmente. Deambulé por los recovecos de mi entorno y mis ojos visualizaron cada uno de los matices partícipes en mi existencia y quedaron almacenados en mi memoria, como el bien más preciado: ahora lo sé. ¿Cómo fui tan ciego y estúpido de no indagar en esa memoria visual que desde que tengo uso de razón me acompañó, cuando mi vida desde la más tierna infancia ya disfrutaba de ella? Todo ese mundo, que por fin se abría ante mis ojos, tuvo su razón de ser muchos años atrás cuando, furtiva e inocentemente, recorría cañadas y veredas. Recuerdo que me extasiaba contemplando los infinitos matices cromáticos que me rodeaban, pero era incapaz de transmitir con sutileza esas emociones. Mi agudeza visual, al contemplar todo lo que me rodeaba, estalló cual castillo de fuegos artificiales en mi memoria: definitivamente reapareció como por arte de magia; …” sentí que se emancipaba mi conciencia a partir del día en que se emanciparon mis ojos “.. (C. Pisarro). … Allí, almacenados, perduraron a sabiendas que un día serian vitales para mi desarrollo pictórico y emocional.

….”buscar la poesía exclusivista en la concepción de un cuadro, es el medio más seguro para no hallarla; debe venir sin que el artista lo sepa.” (Baudelaire).

Un día más me encuentro sentado frente a él. Mi razón me pide que lo instale cara a la pared. El descaro con que se exhibe ante mis ojos hace mella en mi ego y me siento incapaz de razonar, pero no; algo me dice que el misterio está a punto de ser desvelado y debo analizar minuciosamente cada uno de sus detalles, con la certeza de que es un todo y como tal debe ser contemplado. …“ He vuelto a empezar algunas cosas casi imposibles de hacer; agua con hierba que hondea en el fondo…Es admirable cuando se ve, pero, cuando se quiere representar, es como para volverse loco…” (Monet)…De súbito, me envuelve la maravillosa frescura de sus aguas; buceo entre hierbas y ramajes hinchados por la humedad y tanteo entre las numerosas piedras instaladas en su suelo, intentando acariciar cada uno de los detalles que enriquece ese mundo sumergido donde la vida está presente en cada rincón de la estancia. Necesitaría toda una eternidad para recorrerla y admirarla en todo su esplendor. Al instante, sobrevuelo el recorrido que el arroyo me marca y la luz, que muy poco a poco desaparece en el fondo del paisaje, conforma un elemento mágico y sereno y los matices cromáticos me cautivan y así, de improviso, mi memoria visual hace su aparición acompañada de los distintos olores que cautivado percibía en mi niñez y me doy cuenta por fin, que esas sensaciones ya eran mías y mis ojos se llenan de lágrimas de felicidad y ahora por fin, despiertan de su letargo y se ofrecen a mis sentidos como símbolo de libertad y sumisión y me susurran que ya siempre estarán presentes en mi vida, porque entre sus ramas refugié mi cuerpo de niño inocente; sus aguas mantuvieron limpia mi mente de influencias extrañas; su luz iluminó cada instante de mi vida entre sus estancias y así, definitivamente, la vida se hace presente en mi vida y soy partícipe de sus secretos. Por fin me veo capaz de transmitir con el color la belleza de esas emociones. Hoy te veo vida; hoy te comprendo vida; hoy por fin me veo capaz de mostrar tu luz a los demás. ¿Es este el camino? ¿Es esto el arte?; tú por ti misma vida eres una obra de arte y yo, humildemente vida, creo que he sido capaz de transmitir algo de tu infinita sabiduría. Ahora sí vida.